La nueva novela de José Luis Raya nos
sumerge en el ambiente de la docencia, clima que él conoce muy bien debido a sus
años de ejercicio como profesor de secundaria. Lo hace sirviéndose de dos voces
en primera persona, la de los protagonistas principales: Braulio y Sandra. Ambos
nos van envolviendo en la trama, tiñéndola con sus opiniones, personalidades,
en un inicio, antagónicas.
Sandra y Braulio son una pareja de
amigos que se conocen desde hace años y
que andado el tiempo llegan a casarse tras el divorcio de Sandra, anteriormente
casada con Martín. Los dos trabajan como profesores en institutos y tienen una
visión diferente de cómo se debe educar; más conservadora la de Braulio y más
progresista la de Sandra. En el transcurso de la historia se nos van desvelando,
además de sus trayectorias vitales, sus personalidades, deseos, frustraciones,
miedos, etc.
Tiene, el autor, una facilidad
asombrosa para crear situaciones cargadas de humor, valiéndose de los rasgos
psicológicos que él atribuye a los personajes que, aparte de hacerlos creíbles,
consiguen desatar la risa de los lectores.
Me ha llamado la atención cómo, a
medida que transcurre la novela, unos personajes influyen en los otros, hasta
el punto de modificar su comportamiento, convirtiéndolos en camaleónicos, en
especial los protagonistas. Todos se impregnan de todos, todos se dejan modelar
respectivamente. Es una metáfora de cómo los factores sociales, repercuten en
nuestra vida.
El docente indecente pone sobre la mesa, de forma clara, los problemas con los que se
encuentran los educadores en la actualidad. Una educación que hace aguas por
todas partes, debido principalmente a la politización de la misma por parte de
los gobiernos, con los constantes cambios de las leyes educativas, la falta de
acuerdo para llegar a un pacto; la excesiva permisividad de los progenitores
con sus hijos que, ni quieren ni dejan aprender; o la inestabilidad emocional y
económica de alumnos insertos en ambientes desestructurados o en riesgo de
exclusión social, por nombrar algunas de las causas.
La novela está repleta de reflexiones
y de giros ingeniosos que nos van atrapando de principio a fin, para terminar
con un final sorpresivo. Este último trabajo de José Luis Raya debiera ser
lectura obligatoria para los “actores sociales y políticos” que se encargan de
configurar cada curso el escenario de la enseñanza, aunque siempre es más
sencillo ponerse una venda para no ver o mirar para otro lado. Enhorabuena,
paisano y amigo.
Carmen Hernández Montalbán.